Cuando hablar se convierte en una batalla
Hay personas con las que simplemente no se puede hablar. No porque tú no sepas comunicarte, sino porque ellas no escuchan para entender, escuchan para defenderse.
No importa lo que les digas. Cualquier intento de diálogo se transforma en una guerra, en un contraataque, en una historia donde tú terminas siendo el villano. Con ellas no existe la conversación real. Solo el enfrentamiento.
No buscan comprenderte, buscan no quedar mal
Cuando hay un intento de diálogo con este tipo de personas, lo que encuentras no es a alguien que quiere saber qué te pasó. Lo que encuentras es a alguien ocupado calculando cómo salir bien parado. Y eso convierte cada intercambio en desgaste puro.
Hablar con quien solo sabe proteger su ego es como intentar abrir una puerta cerrada por dentro. Puedes empujar, puedes explicar, puedes llamar más fuerte... pero del otro lado nadie quiere abrir. No es falta de palabras de tu parte. Es falta de disposición del otro.
Por qué no escuchan: la incomodidad del espejo
Hay personas que no escuchan porque escuchar las obligaría a mirarse a sí mismas, y no quieren hacer eso. Prefieren tener razón antes que tener conciencia. Es más cómodo defender que reflexionar.
Y llega un punto en el que tú lo entiendes. No puedes construir nada real con alguien que vive defendiéndose del espejo. Seguir insistiendo no es valentía. Es desgaste.
¿Qué hacer cuando reconoces este patrón?
La primera acción es reconocer que el problema no eres tú. Si la otra persona no está dispuesta a estar presente en la conversación, ninguna técnica de comunicación va a funcionar.
La segunda es proteger tu energía. No toda puerta merece ser empujada. Hay conversaciones que es mejor no tener, no por cobardía, sino por salud.
Y la tercera, quizás la más difícil, es aceptar que algunas personas simplemente no están listas para ese nivel de honestidad, y eso no es algo que tú puedas cambiar.
Un espejo que puede ser tuyo
Este texto puede funcionar también como espejo propio. Vale la pena preguntarse: ¿alguna vez yo he sido esa persona que escucha para defenderse? ¿Hay momentos en los que protejo mi ego antes que buscar entender?
La honestidad con uno mismo es el primer paso para construir conversaciones reales con los demás.
"No se puede construir nada con alguien que vive defendiéndose del espejo."
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